LAS EMOCIONES
Emociones primarias o básicas
Las
emociones primarias también se conocen como emociones básicas, y son las emociones que experimentamos en
respuesta a un estímulo. Para Paul Ekman, las afirmó que las emociones básicas
son 6: tristeza, felicidad, sorpresa, asco, miedo e ira. Todas ellas constituyen procesos de
adaptación y, en teoría, existen en todos los seres humanos, independientemente
de la cultura en la que se hayan desarrollado.
Sin
embargo, recientemente, una investigación llevada a cabo por la Universidad de
Glasgow, que se publicó Current Biology, concluye que no son
seis las emociones básicas, sino que son cuatro.
·
Puedes saber más sobre este estudio
en nuestro artículo: "Estudio demuestra
que las emociones básicas son cuatro, y no seis como se creía"
2. Emociones secundarias
Las
emociones secundarias son un grupo de emociones que siguen a las anteriores. Por ejemplo, cuando experimentamos la emoción
básica de miedo después podemos sentir las emociones secundarias de amenaza o
enfado, dependiendo, claro está, de la situación que estemos viviendo. Las
emociones secundarias son causadas por normas sociales y por normas morales.
3. Emociones positivas
Dependiendo
del grado en que las emociones afectan al comportamiento del sujeto, éstas
pueden ser o bien positiva o bien negativas.
Las emociones positivas también se conocen como emociones saludables, porque
afectan positiva-mente al bienestar del individuo que las siente. Favorecen la
manera pensar, de razonar y de actuar de las personas. Por ejemplo, la
alegría, la satisfacción, la gratitud no provocan una actitud positiva frente a
la vida y nos hacen sentir experiencias que nos ayudan a sentirnos bien.
4. Emociones negativas
Las
emociones negativas son opuestas a las emociones positivas, porque afectan
negativamente al bienestar de las personas. También se conocen como
emociones tóxicas, y suelen provocar el deseo de evitarlas o evadirlas. El
miedo o la tristeza son algunos ejemplos.
Sin
embargo, hay que tener en cuenta que este tipo de emociones, en pequeñas
cantidades y relativa baja intensidad, no son perjudiciales. De hecho, forman parte
del proceso de aprendizaje, ya que gracias a ellas nuestra memoria
emocional nos ayuda a recordar las consecuencias que tienen ciertas
conductas (o exponernos a ciertos contextos).
5. Emociones ambiguas
Las
emociones ambiguas se conocen también como emociones neutras, puesto que no
provocan ni emociones negativas ni positivas, ni saludables ni no saludables.
Por ejemplo, la sorpresa no nos hace sentir ni bien ni mal.
La
existencia de estas emociones deja claro que somos animales complejos, y que
nuestras experiencias presentan muchos matices.
6. Emociones estáticas
Algunos
autores también han hecho referencia a las emociones estáticas. Son aquellas que se producen gracias a distintas
manifestaciones artísticas, como por ejemplo: la música o la pintura.
Así,
al escuchar una canción podemos sentirnos muy felices o muy tristes, pero esa
sensación sería cualitativamente diferente a la felicidad o la tristeza que se
experimenta ante cualquier otra experiencia, ya que se vive en un contexto artístico,
mediado por símbolos y atribuciones sobre las intenciones del autor.
7. Emociones sociales
Las
emociones sociales no se refieren a las emociones culturalmente aprendidas, sino que es necesario que haya otra persona
presente o de lo contrario no pueden aflorar. Por ejemplo, la venganza, la
gratitud, el orgullo o la admiración, son emociones que sentimos respecto a
otros individuos.
8. Emociones instrumentales
Las
emociones instrumentales son aquellas que tienen como fin u objetivo la
manipulación o el propósito de lograr algo.
Son complicadas de reconocer porque puede parecer que sean naturales. Sin
embargo, son emociones forzadas y esconden una intención. En ocasiones, son
fruto de la auto-sugestión: someterse a ciertos contextos voluntariamente para
hacer que una parte de esa emoción tiña nuestra forma de comportarnos.
La importancia de la educación emocional
Muchas
veces no nos damos cuenta de la importancia de la educación emocional. En las escuelas, por ejemplo, están más
preocupados por enseñarnos a ser buenos profesionales, y dejan de lado el
convertirnos en personas emocionalmente inteligentes y emocionalmente sanas. La
inteligencia emocional ha demostrado ser una herramienta básica para nuestra
salud mental y es, sin duda, una forma de empoderarnos frente a la vida, de convertirnos
en personas mucho más preparadas para el día a día.¡Mucho más felices!
La
inteligencia emocional es un término que se hizo famoso gracias a Daniel
Goleman, y desde entonces muchas investigaciones han afirmado que es positiva
no sólo para nuestra vida cotidiana, sino que en trabajo, el deporte e incluso
la educación, es altamente eficaz y aporta muchos beneficios para el
rendimiento.
Según
Goleman, los componentes de la inteligencia emocional son:
·
Autoconocimiento emocional
·
Autocontrol emocional
·
Automotivación
·
Reconocimiento de las emociones de
los demás
·
Relaciones interpersonales
·
Seguramente quieras saber más sobre
esta teoría. Así que puedes visitar nuestro post: "¿Qué es la
Inteligencia Emocional? Descubriendo la importancia de las emociones"
Referencias bibliográficas:
·
Damasio, A. (2014). En busca de
Spinoza: neurobiología de la emoción y los sentimientos. Barcelona: Booket,
2014. ISBN 978-84-233-4615-8.
·
Ekman, P. (2004). ¿Qué dice ese
gesto? Barcelona: RBA202f: Integral, 2004. ISBN 978-84-7871-202-1.
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